El teniente coronel parte hoy a La Habana. Nuevamente entrará a un quirófano, pero esta vez las condiciones son más dramáticas ya que la "lesión cancerígena de dos centímetros de diámetro", ha sido calificada por él mismo como seria. Que si no se cuidó; que no siguió las recomendaciones médicas y ha estado abusando. Que si desobedeció la dieta y la rutina post operatoria. Lo realmente cierto es que el cáncer no ha sido vencido y Hugo Rafael Chávez Frías lo sabe, y lo peor, le teme.
Su condición prostática es delicada. Ahora se arrepiente de no seguir al pie de la letra el tratamiento y el chequeo permanente de su antígeno o PSA. "La carnosidad anal" que se le operó en el Hospitalito en Fuerte Tiuna fue el primer llamado a no desobedecer los consejos médicos. Los galenos que lo atendieron en esa oportunidad, uno profesional en el Hospital de Clínicas y el otro infectólogo del Centro Médico, ambos entes ubicados en la urbanización San Bernardino, le recomendaron cuidarse mucho y llevar las cosas con mucha calma. Hoy, se arrepiente y lo lamenta.
Estos días han sido de mucho movimiento en Miraflores, Fuerte Tiuna y La hacienda La Chavera en Barinas. Preparativos, carreras, cajas, maletas, etcétera. Su círculo familiar más íntimo le va a acompañar a esta nueva "batalla", como el mismo la ha calificado. Y aunque ante la opinión pública trata de aparentar normalidad y cierto humor (como calificar de "escuálido" al tumor), sabe que no es así; que la lesión es grave y que ni siquiera su madre sabe totalmente la verdad.
En estas noches se ha preguntado de nuevo el por qué de lo que está pasando. Quien se cree predestinado a gobernar Venezuela y a ejercer y extender su influencia política más allá de nuestras fronteras, no se explica la jugada del destino. Ha llegado a dudar de sus ángeles, espíritus, apoyos y hasta del escapulario de Maisanta. Sabe que este es un "enemigo feroz", que no se combate de manera tradicional. Se siente solo y confundido y, hasta se arrepiente de no haber tomado en serio las recomendaciones de Fidel, de Raúl, y las más importantes, las de los médicos que lo trataron y le advirtieron lo que podía pasar...Y que pasó.
Por otra parte le mortifica la guerra interna en su organización. Aunque sabe que ni Jaua, ni Cabello, ni siquiera su hermano Adán tienen la valentía y el arrojo de disputarle el liderazgo, sabe que ellos esperan lo peor, y si regresa disminuido y con advertencias médicas más estrictas y firmes, la guerra se va a desatar y no cree que pueda hacer mucho por detenerla. Sabe que sólo Hugo Rafael Chávez, el "comandante presidente" puede mantener la unión; puede cohesionar diferencias, temores, odios y otras diferencias que son más que conocidas entre los suyos. Civiles y militares se detestan, a pesar de que todos se ponen prendas rojas y gritan su apellido hasta quedar roncos. Sabe que su regreso de Cuba, mientras más se retrase, paradójicamente, incrementa las peleas, y estás están a un tris de comenzar.
La última encuesta hecha por la empresa de Jesse Chacón lo desanimó. Jaua no alcanza el 20% de las preferencias electorales, y los que vienen detrás dan pena con esos números. Anoche, en la soledad de su habitación, seguramente reconoció que su liderazgo nace y muere con el. El jueves, al reconocer que las posibilidades de que la lesión sea maligna, se le escapó con tristeza la frase: "No soy inmortal". De inmediato se lamentó de haberlo dicho, pero ya el daño estaba hecho, y al ver la cara de sus acompañantes, así lo entendió.
Ahora sabe que ese mesianismo castrista le está pasando factura. Sabe que el eliminar o quitar de su entorno a quienes han podido disputarle dicho liderazgo no fue lo correcto. Por su mente pasó el flash del general Arnaldo Ochoa; héroe en Cuba y de la guerra en Angola, fusilado por Castro, acusado de narcotraficante, y aunque nadie en eso que bautizó como Partido Socialista Unido de Venezuela tiene los guáramos para disputarle de frente el liderazgo y la autoridad, sabe que a sus espaldas las puñaladas están listas para ser clavadas.
Total que el viaje a La Habana es un hecho y su salud pende de muchas cosas que no pueden ser ni controladas, ni compradas. El Chávez que debe llegar a la capital cubana esta noche es un ser preocupado, derrotado anímicamente y por primera vez, realmente con la suerte en contra.
El COMANDANTE NO esta ENFERMO, otra mentira de la oposición. Este fin de semana estará de campaña en la cotiza y la piedrita. Lo hemos visto en el hospital militar en consulta médica, ayer visitó un cdi para la radioterapia. La farmacia del Carmen en el 23 de Enero consiguió todos medicinas. Lo vimos en el mercal comprando los artículos de primera necesidad para alimentar a sus hijas. Por la tarde salió de paseo por la avenida Francisco fajardo con toda la iluminación del mundo. NO existe hampa ni calles en mal estado. Todo es una mentira de la oposición recuerden.
ResponderEliminar